Hubo una vez un ciudadano que vendía unas ricas hamburguesas en las inmediaciones de un camino muy transitado. Estaba muy ocupado con su trabajo y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión.
Un día vio que el terreno contiguo se alquilaba y decidió agrandar su negocio. Las ventas aumentaron considerablemente y como tenía tanto trabajo le pidió a su hijo que estudiaba en la Universidad que lo ayudara.
Al llegar este le dijo: “Padre, ¿No escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos atravesando una crisis muy grave a nivel global.
El padre pensó: “mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Debe saber lo que dice”.
Entonces compró menos pan y menos hamburguesas. Renunció al terreno que ampliaba su local, con el fin de eliminar gastos. Y las ventas empezaron a disminuir día a día.
Al ver esto le comentó a su hijo: “Tenías razón, ahora me doy cuenta de la crisis que estamos atravesando.
Si observamos los hechos que nos muestran los medios podemos concluir que el mundo está atravesando una crisis a nivel global. Y consideramos que esto es algo que no está dentro del área de lo que podemos controlar.
Stephen Covey en su libro ” Los siete hábitos de la Gente altamente efectiva” menciona como la ZONA DE PREOCUPACIÓN y la ZONA DE INFLUENCIA trabajan sistémicamente. Y en la medida que nos enfocamos en lo que no depende de nosotros y no podemos cambiar aumenta nuestra preocupación y la manera de disminuirla es enfocándonos en lo que sí puede haber cambiado con nuestra acción.
Un día vio que el terreno contiguo se alquilaba y decidió agrandar su negocio. Las ventas aumentaron considerablemente y como tenía tanto trabajo le pidió a su hijo que estudiaba en la Universidad que lo ayudara.
Al llegar este le dijo: “Padre, ¿No escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos atravesando una crisis muy grave a nivel global.
El padre pensó: “mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Debe saber lo que dice”.
Entonces compró menos pan y menos hamburguesas. Renunció al terreno que ampliaba su local, con el fin de eliminar gastos. Y las ventas empezaron a disminuir día a día.
Al ver esto le comentó a su hijo: “Tenías razón, ahora me doy cuenta de la crisis que estamos atravesando.
Si observamos los hechos que nos muestran los medios podemos concluir que el mundo está atravesando una crisis a nivel global. Y consideramos que esto es algo que no está dentro del área de lo que podemos controlar.
Stephen Covey en su libro ” Los siete hábitos de la Gente altamente efectiva” menciona como la ZONA DE PREOCUPACIÓN y la ZONA DE INFLUENCIA trabajan sistémicamente. Y en la medida que nos enfocamos en lo que no depende de nosotros y no podemos cambiar aumenta nuestra preocupación y la manera de disminuirla es enfocándonos en lo que sí puede haber cambiado con nuestra acción.
Asi que amigos enfoquémosnos en la ACCIÓN